19.8.09

Arrestan a un militar en Paraguay por negarse a asistir a misa

por Christian Gadea Saguier

En algún momento tenía que suceder. Cada domingo por la mañana cuando este cronista pasa por un destacamento militar para ir por una caliente baguette vizualiza la triste figura de un oficial limpiando el templo católico que se encuentra dentro mismo de la unidad, como manto de impunidad y recuerdo de que la separación del Estado de la Iglesia solamente está presente para cuidar la imagen de la realidad.

Las Fuerzas Armadas de Paraguay (FFAA) violan la libertad religiosa consagrada en el Art. 24 de la Constitución Nacional. En la institución castrense reconocieron el arresto disciplinario de un oficial, pero negaron que fuera por causa religiosa; sin embargo la batalla religiosa comenzó en las FFAA.

Una Asociación de Compañerismo Uniformado Cristiano Evangélico del Paraguay (ACUCEP), de reciente aparición según destaca el diario ABC, lanzó la primera bomba esta semana con un comunicado en el cual denuncia el arresto por 48 horas de un oficial (mayor Marcos Fabio Meaurio, según informaron en las FFAA). “...Como represalia por no haber participado con su esposa de una misa católica...”.

La denuncia, apoyada por quien escribe, sostiene que en la institución castrense existe una gran cantidad de oficiales y suboficiales que son “arreados con sus esposas para asistir en forma obligatoria a celebraciones de la confesión católica”, con órdenes que necesariamente los uniformados deben cumplir. Enfatiza que “en las fuerzas públicas (militares y policías) se toma como un cuerpo homogéneo en su credo”, lo que hace que exista una “predominancia absoluta” del catolicismo, “violando el Art. 24 de la Constitución que protege la libertad religiosa, la de culto y la ideológica”.

El presidente de la asociación de militares y policías evangélicos, Gral. (R) Rubén Medina, consultado por el mencionado periódico, aclaró que su grupo no cuestiona la medida disciplinaria aplicada al mayor por no cumplir una orden superior, pero que sí el hecho les mueve a comenzar a denunciar la violación de la libertad religiosa en la milicia. Dijo que van a luchar porque cada militar y policía sea respetado en su libertad religiosa y además conseguir la instalación de “capellanías evangélicas”, así como tienen los católicos, en las FFAA, actitud que no comparto y le hice saber.

Por su parte, el vocero de las Fuerzas Militares, Cnel. José Cáceres, explicó que la medida disciplinaria fue “por el incumplimiento de una orden de su comandante” y que no se trata de un acto de represalia como denuncia la ACUCEP. Refirió que había una orden de servicio para una misa en la Catedral Metropolitana, el jueves último, dentro del novenario a la Virgen de la Asunción.

"Lastimosamente, sigue vigente en nuestro país una religión oficial, la católica, que mediante orden superior se impone a los miembros ateos o de otras confesiones religiosas la asistencia obligatoria a las misas", expresa la denuncia.

Cáceres asegura que los militares respetan la libertad de culto de sus miembros. Explica que para cada celebración, se comisiona un grupo para que asista, pero que si alguien no puede participar por diferentes razones, solo debe comunicar y se le saca de la lista. Asegura que los uniformados no son para nada obligados a asistir a las misas católicas.

Esta actitud debería cambiar, puesto que según la CN nadie puede ser molestado por sus ideas religiosas, por loque la conformación de un grupo sin el consentimiento de los nominados sugiere una molestia, por lo que viola la Carta Magna.

16.8.09

Por una legislación que ampare la igualdad religiosa

por Christian Gadea Saguier

La Arquidiócesis de la Ciudad de Asunción, en Paraguay, realizó el sábado 14 de agosto el festejo de la “Solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María”, el cual contó con multitudinaria participación de feligreses, según relata La Nación. Hasta aquí ningún problema, a pesar de que considero que la religión debería celebrarse en lugares privados, guardando los espacios públicos solamente para celebraciones que no tengan velos eclesiásticos, algo muy lejos de la realidad donde vivo.

Todo se oscurece para este cronista cuando lee que “la imagen fue escoltada hasta la catedral por cadetes de las Fuerzas Armadas, especialmente de la Marina, Policía Nacional...”. La actitud de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional constituye una violación al principio de pluralismo por el que se rige una sociedad democrática, tal como se define la paraguaya en su legislación. Por lo tanto, lo secular no puede participar de lo religioso, puesto que de hacerlo constituye una forma de discriminación, dado que el Estado no participa, ni debe, de todas las festividades religiosas, por lo que su participación en la fiesta Católica viola la Constitución Nacional.

En Paraguay está garantizada la libertad religiosa, pero ante estos hechos de privilegios se debería regular una legislación que estipule la igualdad religiosa. En este sentido debería ser la mayor beneficiaria de la inequidad, la jeraquía católica, quien apoye primero esta iniciativa porque supondría la renuncia a los privilegios con la que ganaría plausibilidad en el espacio público.

Inclusive el viceministro de Culto del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Hugo Brítez, siguió de cerca las principales actividades eclesiales realizadas por los católicos. Esta es una violación constitucional del gobierno al introducirse en estamentos religiosos, puesto que la educación pública no puede estar sujeta a valores religiosos. Pero la presencia del burócrata legitima la autoridad de aquella, por lo que genera una contradicción entre la legislación y los actos.

Además, la jerarquía católica no solamente usa a militares y policias como estibadores de la imagen de la virgen de la Asunción, sino que la misma parte de un puesto Militar situado en Sajonia -un barrio capitalino- hasta el principal puerto de Asunción, de donde peregrina hasta la catedral Metropolitana para una celebración eucarística.

En verdad no me extrañan estos actos de una sociedad que ante la desesperanza política se cobijó en la sotana de un obispo a quien llevó de Presidente. ¿Es posible vivir en democracia cuando los valores de una sociedad son feudales?

1.8.09

Fórmula para acallar las homilías

por Christian Gadea Saguier

La represa hidroeléctrica que Paraguay comparte con Argentina -Yacyretá- a pesar de traer numerosas ventajas económicas para ambos, continúa siendo foco de demandas sociales para el primero. Hoy surge el caso de unas 100 familias quienes viven en la Isla de Yacyretá "en condiciones infrahumanas", sostine el obispo diocesano Mario Melanio Medina, según publica hoy el matutino ABC.

"Que sean consideradas de importancia las familias en vez de los monos, carayá, víboras, pitogue, ñandai y loros, etc.", dijo el obispo durante su homilía en la misa en honor al santo patrono, San Ignacio de Loyola, aprovechando la presencia del vicepresidente, quien participó de la misa y comulgó en la ceremonia religiosa presidida por el citado obispo.

Este es un ejemplo más de la mediocridad en la gestión del Estado, puesto que no es posible que unos ciudadanos tengan que recurrir a una sotana para ser escuchados. Bueno, parte de la realidad que vive Paraguay es esta, puesto que de lo contrario Fernando Lugo, un ex obispo, no habría sido electo como Presidente.

En la oportunidad, el obispo denunció que en la isla Yacyretá viven 127 familias, que en total son unas 600 personas, asegura la nota de ABC. Añadió que las autoridades de la Entidad Binacional Yacyretá, tanto del lado argentino como del lado paraguayo, consideran la isla de 8.000 hectáreas como una reserva natural. Según el prelado, con esa mentalidad se privilegia a los monos, carayá y las víboras. "Por qué no se dan 3.000 hectáreas para la reserva ecológica y 5.000 hectáreas se distribuyen a los isleños", preguntó.

La Iglesia en Paraguay cultiva de la pobreza en los ciuidadanos y luego solicita al Estado una solución al respecto. Un ejemplo tenemos en la situación relatada. Me pregunto, dónde quedó para la Iglesia en Paraguay la preparación del espíritu y la vida consagrada para llegar al "cielo" mejor preparado. Es sobre esto lo que tratan las religiones, pero ante los estómagos vacíos de sus feligreses, en Paraguay encuentran la oportunidad de bajar del pulpito para entregar alimentos, manipulando de esta forma todo el sentido de conversión espiritual.

Esta opción social por parte de la Iglesia constituye también una debilidad de su mensaje espiritual, puesto que no de existir estas demandas en el país podrían quedar con menos feligreses, al tener los ciudadanos su propia autonomía. En este caso, tanto la Iglesia como el Estado son parte del problema, pero solamente al segundo le corresponde velar por la calidad de vida de sus ciudadanos. Por parte de la primera, sería bueno que cultive en su mundo, que no es este según asegura su libro sagrado.

La laicidad, tal como mencioné en la nota pasada, debe quitarse el corset que postula la separación del Estado de la Iglesia, y tomar oxigeno para ser un vehículo de garantía democrática entre sus ciudadanos. Por lo tanto, esto pobladores deben reclamar al Estado la solución y está en nosotros como ciudadanos el apoyar sus reclamos; caso contrario, casa vez publicarán más homilías considerándose los protagonistas de la solución cuando son los actores del problema.