por Christian Gadea Saguier
En algún momento tenía que suceder. Cada domingo por la mañana cuando este cronista pasa por un destacamento militar para ir por una caliente baguette vizualiza la triste figura de un oficial limpiando el templo católico que se encuentra dentro mismo de la unidad, como manto de impunidad y recuerdo de que la separación del Estado de la Iglesia solamente está presente para cuidar la imagen de la realidad.
Las Fuerzas Armadas de Paraguay (FFAA) violan la libertad religiosa consagrada en el Art. 24 de la Constitución Nacional. En la institución castrense reconocieron el arresto disciplinario de un oficial, pero negaron que fuera por causa religiosa; sin embargo la batalla religiosa comenzó en las FFAA.
Una Asociación de Compañerismo Uniformado Cristiano Evangélico del Paraguay (ACUCEP), de reciente aparición según destaca el diario ABC, lanzó la primera bomba esta semana con un comunicado en el cual denuncia el arresto por 48 horas de un oficial (mayor Marcos Fabio Meaurio, según informaron en las FFAA). “...Como represalia por no haber participado con su esposa de una misa católica...”.
La denuncia, apoyada por quien escribe, sostiene que en la institución castrense existe una gran cantidad de oficiales y suboficiales que son “arreados con sus esposas para asistir en forma obligatoria a celebraciones de la confesión católica”, con órdenes que necesariamente los uniformados deben cumplir. Enfatiza que “en las fuerzas públicas (militares y policías) se toma como un cuerpo homogéneo en su credo”, lo que hace que exista una “predominancia absoluta” del catolicismo, “violando el Art. 24 de la Constitución que protege la libertad religiosa, la de culto y la ideológica”.
El presidente de la asociación de militares y policías evangélicos, Gral. (R) Rubén Medina, consultado por el mencionado periódico, aclaró que su grupo no cuestiona la medida disciplinaria aplicada al mayor por no cumplir una orden superior, pero que sí el hecho les mueve a comenzar a denunciar la violación de la libertad religiosa en la milicia. Dijo que van a luchar porque cada militar y policía sea respetado en su libertad religiosa y además conseguir la instalación de “capellanías evangélicas”, así como tienen los católicos, en las FFAA, actitud que no comparto y le hice saber.
Por su parte, el vocero de las Fuerzas Militares, Cnel. José Cáceres, explicó que la medida disciplinaria fue “por el incumplimiento de una orden de su comandante” y que no se trata de un acto de represalia como denuncia la ACUCEP. Refirió que había una orden de servicio para una misa en la Catedral Metropolitana, el jueves último, dentro del novenario a la Virgen de la Asunción.
"Lastimosamente, sigue vigente en nuestro país una religión oficial, la católica, que mediante orden superior se impone a los miembros ateos o de otras confesiones religiosas la asistencia obligatoria a las misas", expresa la denuncia.
Cáceres asegura que los militares respetan la libertad de culto de sus miembros. Explica que para cada celebración, se comisiona un grupo para que asista, pero que si alguien no puede participar por diferentes razones, solo debe comunicar y se le saca de la lista. Asegura que los uniformados no son para nada obligados a asistir a las misas católicas.
Esta actitud debería cambiar, puesto que según la CN nadie puede ser molestado por sus ideas religiosas, por loque la conformación de un grupo sin el consentimiento de los nominados sugiere una molestia, por lo que viola la Carta Magna.
