27.6.09

Atentan contra una expresión artística que cuestiona el clericalismo

Por Christian Gadea Saguier
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Néstor Fabián Centurión Afara trabajaba en el Centro Cultural de España Juan de Salazar (CCEJS) como fotógrafo contratado para trabajos ocasionales. El martes 27 de junio denunció que fue despedido "injustificadamente" de la institución debido a sus críticas hacia unos graffitis plasmados en el local que -afirma- son "un ataque directo a la Iglesia Católica". Sin embargo, existe otro lado del hecho: la directora del Centro asegura que ante la falta de creatividad en su labor dejó de ser contratado, sin otra justificación.

El diario Ultima Hora se hizo eco del hecho y realizó una nota a Néstor, en la que expresa sus "declaraciones de repudio" contra unas imágenes plasmadas en las paredes del interior del CCEJS, las que "desacreditan, insultan y hasta podría decirse que denigran a la Santa Iglesia Católica en la propia persona de nuestro Sumo Pontífice el Papa Benedicto XVI".

La nota del periódico indica que el ex funcionario solicitó en la nota enviada al nuncio que repudie, igualmente, dichos grafitis a fin de que los responsables "se rectifiquen por sus acciones u omisiones en lo concerniente al mensaje explícito plasmado en las imágenes".

Convercé con la directora del Centro a tempranas horas del miércoles 28 y me aseguró que ya remitió una atenta nota al director del diario ante las versiones publicadas en su edición online. En la misiva indica que no es misión del Centro Cultural definir y menos imponer la expresión cultural de los artistas que exponen trabajos allí . "Nosotros jamás les dirámos qué tienen que hacer y que no... eso sería atentar contra la libertad de expresión", me dijo la titular del centro cultural que más invirte en Cultura en Paraguay.

El hecho en así no trascendió más que la nota publicada en el matutino señalado, tan siquiera la Conferencia Episcopal ni la Nunciatura se hicieron eco del tema, actitud que habla sobre un respeto a la libertad de expresión, un sentido que es tan antiguo como el hombre mismo pero que todavía falta afianzarlo en algunos ciudadanos paraguayos.

La expresión artística de la polémica retrara satíricamente el clericalismo de no pocos obispos en Paraguay, una doctrina que instrumentaliza la religión Católica con fin político; defiende que el clero que la representa puede y debe inmiscuirse en los asuntos públicos y profanos como un poder que los oriente, supervise y corrija conforme a sus dictados.

Otras sociedades han entendido muy bien que este tipo de expresiones artísticas constituyen un derecho a la libertad de expresíon. Esperemos que así lo entienda una sociedad que eligió como presidente a un obispo.

Lo ocurrido es similar, pero con menor magnitud, a lo que ocurrió en otras latitudes hacia 2005, cuando unas caricaturas de Mahoma se conviertieron en el centro de una importante controversia política, luego de que el 30 de septiembre del mismo año se publicaran 12 caricaturas satíricas en torno al fundador del Islam. Bueno, la diferencia es que la religión islámica prohíbe cualquier impresión de su profeta, en cambio los Católicos hacen ícono del suyo.

Los caricaturas fueron impresas por el periódico danés de derecha Jyllands-Posten, como una ilustración satírica que acompañaba un artículo sobre autocensura y libertad de expresión. La nota comentaba el hecho de que ningún artista se atrevía a ilustrar los libros infantiles del autor danés Kare Bluitgen sobre Mahoma, a menos que se garantice el anonimato de su trabajo, alegando que tienen miedo a las represalias de musulmanes extremistas, dado que según las creencias islámicas está prohibido representar la figura de Mahoma -aún de forma positiva- pues consideran que puede dar lugar a la idolatría.

21.6.09

En Paraguay hay 700 sacerdores de la Iglesia Católica

Por Christian Gadea Saguier

La Iglesia Católica inició el viernes el Año Sacerdotal. El papa Benedicto XVI estableció este tiempo de reflexión con motivo del 150ª aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, según el Vaticano. Ese hombre dicen que fue un gran santo y hoy es considerado modelo de vida sacerdotal, de entrega, servicio y amor. Es un tiempo muy especial para reflexionar de manera eclesial sobre la vida y misión de los sacerdotes. El Año Sacerdotal se celebra en un momento en que se denuncia la infidelidad de los sacerdotes, puesto que algunos no respetaron el celibato y la castidad; otros fueron denunciados por abusos.

La Iglesia en Paraguay tiene alrededor de 700 consagrados, entre diocesanos y religiosos, para una población de 6.000.000 de habitantes. De 10 postulantes solamente llegan entre 3 y 4. En el interior de esta comunidad se debate el tema del celibaro, sobre todo luego que un exobispo asumió la paternidad de sus hijos al llegar al sillón presidencial.

En una nota publicada en ABC, el presbítero Silvestre Olmedo contesta a la cuestiones planteadas por
Aníbal Modesto Velázquez. Aquí unos extractos para entender la mentalidad de estos hombres.

–¿Cuál es la misión específica del sacerdote?
–Son tres: evangelizar, llevar la buena noticia a todos los hombres y denunciar los abusos y los pecados. Segundo, la santificación del pueblo de Dios desde los sacramentos, y la tercera misión es guiar y conducir el rebaño, teniendo como modelo a Jesús.

–El sacerdote sigue siendo un referente importante de la sociedad.
–Para la comunidad, somos los guías espirituales y nunca debemos perder esa condición. Esa confianza es muy importante.

–¿Cómo ven actualmente el interés de los jóvenes por la vocación sacerdotal?
–Hay un aumento vocacional, pero algunas aparecen variaciones; un año tenemos muchos candidatos, y en otras ocasiones, disminuyen. El promedio de los que llegan, en cambio, está entre el 30 y 40 por ciento.

–¿Cómo reacciona cuando saben que uno de ustedes están en problemas y tiene que abandonar el ministerio?
–El abandono del ministerio es un momento doloroso para la Iglesia y más aún para nosotros porque se trata de un amigo. Personalmente, trato de mantener la amistad y la cercanía con quienes abandonaron el ministerio.

–Cuando ocurre un escándalo, siempre se trae al tapete el celibato y se dice que se debería levantar para que los sacerdotes también tengan una familia.
–El celibato puede ser un problema, pero al mismo tiempo la solución. Hay factores ambientales, personales, de orden espiritual que contribuyen para que uno abandone el sacerdocio. No hay un factor único, pero en las jornadas del clero siempre se analizan los problemas que atravesamos y nos ayudamos a superar. La primera semana de julio realizaremos una jornada nacional del clero para analizar nuestra vida consagrada y la situación que atraviesa el país.

–¿Levantar el celibato sería la solución a los escándalos?
–Tal vez para algunos, pero para otros no. Es muy relativo porque no se puede juzgar si eso sería la solución.

–Pero ya hay una gran corriente que quiere que se levante el celibato.
–Existe ese grupo que apoya la abolición del celibato y otro en que se mantenga.

–¿No cabe la posibilidad de crear una congregación de sacerdotes casados?
–Creo que aún no se dan las condiciones, además, no hay un movimiento tan grande para que eso suceda.

–¿Qué piden a los fieles?
–Que trabajen muy de cerca con nosotros. A los laicos, que nos vean con nuestros defectos y cualidades. Que la comunidad eclesial sepa comprender que todos debemos ayudarnos en la edificación del reino de Dios. Debemos trabajar juntos por la comunidad y no por el sacerdote o en su contra. Debemos ser amigos.

17.6.09

Ovejas del pastor Medida defienden su postura revolucionaria

Por Christian Gadea Saguier

La edición de la fecha de ABC en su sección política publica: “Mons. Mario Melanio Medina es un pastor que ama a su patria y a su gente; es la voz de los sin voces, un luchador por la verdad y la justicia”, señalando un comunicado emitido por una organización civil denominada “Contraloría Ciudadana de San Juan Bautista”, quienes salieron al paso de los “ataques” de algunos parlamentarios contra el obispo. También, la comunidad cristiana de Ysypó calificó de “un atraco de los legisladores corruptos” a la investidura del prelado de Misiones y Ñeembucú. Así estamos en el interior del Paraguay.

La Contraloría Ciudadana de San Juan Bautista rechazó la reacción de los parlamentarios contra el obispo diocesano Mons. Melanio Medina, considerado como un buen pastor que ama entrañablemente a la patria y a su gente. “Es la voz de los sin voces, luchador por la verdad y la justicia, capaz de expresar lo que realmente observa y escucha el grito angustioso y desesperado de la gente de estratos más vulnerables”, indica la nota del corresponsal del diario Rafael Marcial.

Aún nos resta el desafío de llevar el Movimiento Laicista a esas regiones del País, por más que tenemos focos en Encarnación y Ciudad del Este.

Es notable el grado de ignorancia, en el sentido negativo del término, con que cuenta parte de la ciudadanía paraguaya al no saber diferenciar los roles entre los políticos y obispos. Los últimos nada han dicho en su última declaración a la ciudadanía sobre su participación en la política.

Ya en el post anterior había colocado un enlace para justicifar la no participación política del clero en la política, pero es necesario recordar que cuando los obispos pasan sus fronteras del territorio espiritual, caen en lo que se conoce como Clericalismo.

Según se puede leer en Wikipedia, el clericalismo es la doctrina que instrumentaliza una religión con fin político; defiende que el clero que la representa puede y debe inmiscuirse en los asuntos públicos y profanos como un poder que los oriente, supervise y corrija conforme a sus dictados.

En Occidente, el precursor de la religión cristiana, Jesus, dejó sentado el principio de que "no se puede servir a dos señores" y de que había que "dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios", y separó claramente lo espiritual de lo terrenal, hablando de lo primero y no de lo segundo, quizá por precaución, habida cuenta de lo que le sucedió a su contemporáneo, maestro y predecesor, Juan el Bautista.

¿El obispo Mario Medina olvidó el mensaje de su profeta?

Por otra parte, La Nación indica que el abogado Óscar Tuma radicó ayer una denuncia ante la Fiscalía de turno por lo hechos punibles de atentado contra la existencia del Estado y atentado al orden Constitucional, contra el secretario general de la Presidencia de la República, Miguel López Perito; el monseñor Mario Melanio Medina y el líder campesino Elvio Benítez.

En ese sentido, el profesional añadió en su denuncia varios recortes periodísticos donde hace alusión a la reunión que mantuvo Medina con diferentes líderes campesinos que querrían barrer el Parlamento y el Poder Judicial.

Seguiremos de cerca esta denuncia, puesto que en Paraguay es típico que este tipo de iniciativas quede en el olvido.

El obispo Mario Medina arremete contra la República

por Christian Gadea Saguier

Las últimas actuaciones del obispo Mario Melanio Medina indican que vive aún en la Edad Media, época en la que los obispos tenían una gran injerencia en la política y en la participación de los cargos públicos en favor de sus familiares.

En estos días podría ser llamado por la Conferencia Episcopal Paraguaya para dar explicaciones sobre su injerencia política al apadrinar a sus parientes y algunos allegados para ser nombrados en ciertos entes públicos. Días atrás, Medina había confesado que actuó de gestor para incorporar a su gente en Yacyretá.

El llamado a confesión todavía no ocurrió, por lo que el revolucionario monseñor aprovechó el silencio de sus compañeros para cosechar más espacio en el ámbito político dentro del débil sistema democrático que vive Paraguay.

Hacia mediados de junio se sumó a la campaña de desprestigo hacia el Congreso Nacional que vienen realizando sectores populistas afines al presidente Fernando Lugo. Medida disparó en toda la prensa una serie barbaridades contra el Estado de Derecho de la República. Animó al pueblo a que se movilizara para desautorizar al Poder Legislativo, quien no quedó con los brasos cruzados.

El senador liberal Alfredo Jaeggli presentó ante el pleno de la Cámara de Senadores una propuesta para demandar ante el Ministerio Público al monseñor Mario Melanio Medina, obispo de Misiones y Ñeembucú, por instar a la violencia contra el Congreso Nacional. Citó los artículos 269 y 286 del Código Penal que hablan sobre amenazas o hechos contra los poderes e instituciones del Estado, penados por esta legislación con hasta 10 años de prisión. "Lo que hizo este señor Melanio Medina es un delito y vamos a ver si el jueves vamos a tratar de discutir todos los senadores y ver la posibilidad de presentar esto frente a un fiscal para que lo impute", dijo.

Esta idea se dio durante la reunión de la mesa directiva del Senado donde el senador Marcelo Duarte explicó el alcance: "Llamar a movilizaciones, a consultas, como en el caso de monseñor Medina, instar a una suerte de levantamiento contra los poderes del Estado, no solamente atenta contra el régimen democrático, sino que está claramente tipificado en el Código como delito, y tiene una pena de hasta 10 años de cárcel".

Ante todo este movimiento de Mario Medina, la Conferencia Episcopal de Paraguay publicó una declaración donde donde aseguran que "los Obispos del Paraguay respetan y defienden las instituciones democráticas de la República y a los poderes legal y legítimamente constituidos"; pero no indica, tan siquiera, que Medida será objeto de una llamada de atención sobre sus manifestaciones.

Tal vez olvidan que no pueden hacer política, sino desarrollar una vida espiritual. Aquí una nota donde argumento esta expresión.