16.8.09

Por una legislación que ampare la igualdad religiosa

por Christian Gadea Saguier

La Arquidiócesis de la Ciudad de Asunción, en Paraguay, realizó el sábado 14 de agosto el festejo de la “Solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María”, el cual contó con multitudinaria participación de feligreses, según relata La Nación. Hasta aquí ningún problema, a pesar de que considero que la religión debería celebrarse en lugares privados, guardando los espacios públicos solamente para celebraciones que no tengan velos eclesiásticos, algo muy lejos de la realidad donde vivo.

Todo se oscurece para este cronista cuando lee que “la imagen fue escoltada hasta la catedral por cadetes de las Fuerzas Armadas, especialmente de la Marina, Policía Nacional...”. La actitud de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional constituye una violación al principio de pluralismo por el que se rige una sociedad democrática, tal como se define la paraguaya en su legislación. Por lo tanto, lo secular no puede participar de lo religioso, puesto que de hacerlo constituye una forma de discriminación, dado que el Estado no participa, ni debe, de todas las festividades religiosas, por lo que su participación en la fiesta Católica viola la Constitución Nacional.

En Paraguay está garantizada la libertad religiosa, pero ante estos hechos de privilegios se debería regular una legislación que estipule la igualdad religiosa. En este sentido debería ser la mayor beneficiaria de la inequidad, la jeraquía católica, quien apoye primero esta iniciativa porque supondría la renuncia a los privilegios con la que ganaría plausibilidad en el espacio público.

Inclusive el viceministro de Culto del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Hugo Brítez, siguió de cerca las principales actividades eclesiales realizadas por los católicos. Esta es una violación constitucional del gobierno al introducirse en estamentos religiosos, puesto que la educación pública no puede estar sujeta a valores religiosos. Pero la presencia del burócrata legitima la autoridad de aquella, por lo que genera una contradicción entre la legislación y los actos.

Además, la jerarquía católica no solamente usa a militares y policias como estibadores de la imagen de la virgen de la Asunción, sino que la misma parte de un puesto Militar situado en Sajonia -un barrio capitalino- hasta el principal puerto de Asunción, de donde peregrina hasta la catedral Metropolitana para una celebración eucarística.

En verdad no me extrañan estos actos de una sociedad que ante la desesperanza política se cobijó en la sotana de un obispo a quien llevó de Presidente. ¿Es posible vivir en democracia cuando los valores de una sociedad son feudales?

1 comentario:

  1. la fiesta de la Asunción es el 15 de Agosto. Los militares y cadetes asisten voluntariamente, ni el mismo Presidente de la República suele asistir a esa celebración. Conoces la historia del paraguay??? Sabes que el Arzobispo arengaba a los soldados antes de salir al campo de batalla fraticida con los Bolivianos? No lo hacía con maldad, sino recordando la legítima defensa de nuestro territorio. Y recordando esa hazaña del Sr. Arzobispo los soldados solicitaron al Papa la elevación de la Virgen de la Asunción como patrona del paraguay y Mariscala del Ejercito Paraguayo.

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