Por Christian Gadea Saguier
Uno de los ejemplos donde se ve la corta extensión del laicismo en Paraguay se publicó en el diario Ultima Hora, bajo el título: “Obispo de San Pedro habla de ideologías en marchas”, donde Adalberto Martínez, obispo de la Diócesis de San Pedro, fue consultado sobre la problemática situación en la que viven los pobladores del departamento de San Pedro, uno de los sitios más pobres y conflictivos en cuestiones sociales del Paraguay.
La zona vive momentos problemáticos causados no solomente por la miseria y el abandono del Estado, sino por las movilizaciones, protestas de campesinos, sintechos, sesameros, así como los cierres de rutas. Ante esta realidad el diario en vez de recurrir a un cientista político o a un sociólogo, busca autoridad cívica en las sotanas de un religioso, quien al igual que su homólogo que hace ahora de Presidente de la República, busca estar bien con todos sin comprometerse con nadie.
El religioso señaló que no desea emitir opinión sobre si los campesinos son o no utilizados por personas fuertemente ideologizadas como el dirigente Elvio Benítez, del cual se abstuvo de opinar. Además sostuvo que algunas organizaciones tienen buenos proyectos, pero otras prefieren separar a la Iglesia de sus objetivos. Y aseguró que los problemas del campo están latentes, pero también agregó que hay campesinos que realmente desean trabajar y buscan urgentemente una salida legal a la situación que les afecta.
¿Quién lo entiende? El tema es lamentable, y la realidad medieval, aquel momento en que el ser humano depositaba su autoridad en el religioso. ¿Dónde estamos, laicistas?

No hay comentarios:
Publicar un comentario