17.6.09

El obispo Mario Medina arremete contra la República

por Christian Gadea Saguier

Las últimas actuaciones del obispo Mario Melanio Medina indican que vive aún en la Edad Media, época en la que los obispos tenían una gran injerencia en la política y en la participación de los cargos públicos en favor de sus familiares.

En estos días podría ser llamado por la Conferencia Episcopal Paraguaya para dar explicaciones sobre su injerencia política al apadrinar a sus parientes y algunos allegados para ser nombrados en ciertos entes públicos. Días atrás, Medina había confesado que actuó de gestor para incorporar a su gente en Yacyretá.

El llamado a confesión todavía no ocurrió, por lo que el revolucionario monseñor aprovechó el silencio de sus compañeros para cosechar más espacio en el ámbito político dentro del débil sistema democrático que vive Paraguay.

Hacia mediados de junio se sumó a la campaña de desprestigo hacia el Congreso Nacional que vienen realizando sectores populistas afines al presidente Fernando Lugo. Medida disparó en toda la prensa una serie barbaridades contra el Estado de Derecho de la República. Animó al pueblo a que se movilizara para desautorizar al Poder Legislativo, quien no quedó con los brasos cruzados.

El senador liberal Alfredo Jaeggli presentó ante el pleno de la Cámara de Senadores una propuesta para demandar ante el Ministerio Público al monseñor Mario Melanio Medina, obispo de Misiones y Ñeembucú, por instar a la violencia contra el Congreso Nacional. Citó los artículos 269 y 286 del Código Penal que hablan sobre amenazas o hechos contra los poderes e instituciones del Estado, penados por esta legislación con hasta 10 años de prisión. "Lo que hizo este señor Melanio Medina es un delito y vamos a ver si el jueves vamos a tratar de discutir todos los senadores y ver la posibilidad de presentar esto frente a un fiscal para que lo impute", dijo.

Esta idea se dio durante la reunión de la mesa directiva del Senado donde el senador Marcelo Duarte explicó el alcance: "Llamar a movilizaciones, a consultas, como en el caso de monseñor Medina, instar a una suerte de levantamiento contra los poderes del Estado, no solamente atenta contra el régimen democrático, sino que está claramente tipificado en el Código como delito, y tiene una pena de hasta 10 años de cárcel".

Ante todo este movimiento de Mario Medina, la Conferencia Episcopal de Paraguay publicó una declaración donde donde aseguran que "los Obispos del Paraguay respetan y defienden las instituciones democráticas de la República y a los poderes legal y legítimamente constituidos"; pero no indica, tan siquiera, que Medida será objeto de una llamada de atención sobre sus manifestaciones.

Tal vez olvidan que no pueden hacer política, sino desarrollar una vida espiritual. Aquí una nota donde argumento esta expresión.

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